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| Agresión a Haití completa cinco años |
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| Fausto Arruda | Traducción: Enrique F. Chiappa | |||
La Minustah (Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití), fuerza de ocupación de Haití, que es (sub) comandada militarmente por Brasil, completó en junio cinco años. Hasta el fin del año el Estado brasileño habrá gastado, según el Ministerio de la Defensa, cerca de R$ 700 millones para costear el desplazamiento y mantenimiento de sus tropas en aquel país. ¿Pero qué intereses, al final de cuentas, están por detrás de esta embestida? Sumisión Efectivamente, el Ejército brasileño está en Haití para atender a una imposición de USA, cuyas fuerzas armadas están a las vueltas con la ocupación de Irak y de Afganistán. Se trata de una incapacidad del amo del norte de mantener tropas de ocupación en cada punto estratégico, necesitando recurrir a fuerzas lacayas esparcidas por el mundo. ¿Política de defensa? Cuando el Ministerio de la Defensa presenta justificaciones de que la misión "de paz" es una de las prioridades de la actual Política de Defensa Nacional, que preconiza la mayor inserción del país en el ámbito de las Naciones Unidas y en los procesos decisorios internacionales es porque, en la calidad de semicolonia, su política de "defensa" debe estar subordinada a los intereses del imperio. Así, uno de los mayores argumentos de los gerentes de turno para invertir en la misión es entrenar militares y probar equipamientos bélicos en situación inestable y real. O sea, preparar tropas para una intervención interna, como ya ocurrió en los morros de Rio de Janeiro o como ocurre actualmente en la Amazônia. La paz de los cementerios En su edición de nº 116 que circuló en el inicio de 2009, la Revista Tecnología & Defensa trae un artículo firmado por el Coronel de Reserva del Ejército brasileño Claudio Barroso Magno Filho, ex comandante de la Fuerza de ocupación en Haití, denominada de Minustah , de diciembre de 2006 a junio de 2007. En este artículo el Coronel se propone a hacer un balance sobre lo que él llama de operaciones "de pacificación" de Cité Soléil, la mayor concentración de pobres de Puerto Príncipe, la capital haitiana. Según su informe "Cité Soleil fue inicialmente atribuida a las tropas jordanas, que allá tuvieron cerca de una docena de bajas fatales" y que "Grupos de bandidos, organizados en células y fuertemente armados, actuaban libremente en Cité Soleil. Esos marginales afrontaban la ley y la orden, inclusive tirando contra las tropas de paz de la ONU, los cascos azules". Enseguida deja trasparecer el sentido de entrenamiento de la tropa para aplicación en Brasil, al afirmar que "Es natural que hagamos una asociación del crimen organizado de Cité Soleil con el de las grandes ciudades brasileñas, cabiendo destacar algunos aspectos. Allá, los criminales no estaban conectados al comercio de drogas y ni eran tan organizados, faltando integración entre ellos. Las gang haitianas sobrevivían de extorsiones, secuestros, robos y hurtos". De ahí él aún concluir que "Haití podría ser visto como un campo de pruebas, donde aplicaríamos y perfeccionaríamos fundamentos doctrinarios de la organización (personal y material), del preparo (capacitación específica) y del empleo (cómo conducir operaciones)". Allá y Acá Tal como en Brasil, donde el ejército y la policía no respetan los locales de vivienda y la propia residencia del pueblo pobre, para el Coronel no hay ningún incómodo en haber garantizado la victoria sobre los "bandidos" después de inspeccionados "callejones y casas" si "A continuación, proporcionamos asistencia social y apoyo en general". En el periódico O Estado de São Paulo del día 31 de mayo el periodista Bruno Paes relata denuncia de habitantes de la favela Paraisópolis en la zona sur de São Paulo, cuya población es de 60 mil habitantes, que durante una operación de la policía paulista, que duró 82 días, tuvieron sus barracas invadidas sin mandados judiciales; trabajadores, niños y ancianos torturados y 51.994 revistas a habitantes del barrio. Todo eso practicado por 400 policías en 100 patrulleros, un helicóptero, 20 caballos y 4 perros. Son muchas las coincidencias en los métodos de los dos operativos.
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| Nº 89, maio de 2012 |
| Edición en español |