El día 10 de noviembre
el Tribunal de Justicia de Pará decretó la prisión preventiva
de seis integrantes del MST bajo la acusación de ataque a haciendas
del complejo de latifundios de la Agropecuaria Santa Bárbara, vinculada
al grupo Opportunity, perteneciente al banquero y latifundista Daniel Dantas.
La prisión preventiva del coordinador estadual del movimiento, Charles
Trocate, ya había sido decretada y a ella se sumaron las órdenes
de prisión de Edimilson dos Santos Gomes, Baltazar Luis de Souza,
Jorseley Alves da Silva, Lourival Santos Ferreira, Moisés Lima Silva
y Antônio Luiz de Souza.
(clique para ampliar a imagem)

Latifundiários agradecem à Ana Júlia Carepa pela
operação "terror no campo"
Las haciendas del complejo Santa Bárbara, que ya habían sido
terreno de enfrentamientos entre campesinos y pistoleros en marzo/abril de
este año, volvieron a protagonizar el escenario de la lucha por la tierra
con una nueva embestida del latifundio en su desenfrenada campaña de
criminalización de la lucha campesina.
LCP alerta sobre el agravamiento
de la situación
La orden de prisión preventiva del coordinador del MST Charles Trocate
fue decretada después de la resistencia de los campesinos, que ocupan
una área del latifundio Santa Bárbara, a los ataques de los bandos
de pistoleros “al servicio de las haciendas del grupo Santa Bárbara,
de Daniel Dantas (…) manifestaban frente a las sedes” [nota de la Comisión
Nacional de la Liga de los Campesinos Pobres]. Después de la resistencia
de las familias campesinas, la gobernadora de Pará, Ana Júlia
Carepa (PT), envió 200 policías para el área de las haciendas
Maria Bonita y Rio Vermelho.
Una nota de denuncia publicada por la Comisión Nacional de la Liga
de los Campesinos Pobres en noviembre último enumeró una serie
de acontecimientos recientes que confirman una nueva embestida del latifundio
contra el movimiento campesino, particularmente en el estado de Pará.
Citando una materia publicada en la página del MST en internet, la
nota hace referencia a los constantes ataques de bandos de pistoleros a mando
del latifundio y al servicio “del banquero y latifundista Daniel Dantas, conforme
reconoce el propio Ministro de la Secretaría Especial de Derechos Humanos,
Paulo Vanucchi. En la materia, el Ministro declara: ‘Tenemos informaciones
de que algunas empresas registran la contratación de 20 vigilantes y
20 armas, pero en la práctica son reclutados más de 80 hombres
que actúan de forma irregular con violencia'” [www.mst.org.br - 11 de
noviembre]
Represión con el respaldo
de la ley
El Diario do Pará de 12 de noviembre publicó en uno de sus titulares: “Con
votación aplastante, TJE admite intervención en Pará”.
En una votación que decidió con 21 votos a favor y 1 contrario,
fue aprobado el pedido de intervención federal en el estado de Pará, “acusado
por entidades de productores rurales de no cumplir órdenes judiciales
de reintegración de posesión de haciendas invadidas y ocupadas
por trabajadores sin-tierra.” El artículo del citado periódico
prosigue: “El mérito del caso será ahora juzgado por el Supremo
Tribunal Federal (STF). Caso el pedido sea acepto, la decisión del STF
será encaminada al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que
tendría que nombrar un interventor con la misión de cumplir las órdenes
deferidas por la Justicia.”
En Minas Gerais, el Tribunal de Justicia condenó João Batista
da Fonseca, de la Coordinación Nacional del MTL y presidente del PSOL
en MG, y Wanduiz Evaristo Cabral, de la Coordinación del MTL y miembro
de la Ejecutiva Estadual del PSOL/MG; así como, en primera instancia,
la abogada y coordinadora del MTL, Marilda Ribeiro. La Comisión Nacional
de la LCP acusa la justicia atribuyendo esas condenas a la “victoriosa lucha
por la desapropiación de la Hacienda Tangará, en Uberlândia,
ocurrida entre los años 1999/2000”.
Los últimos hechos son la comprobación de que los agentes del
Estado burgués-latifundista intensifican su odiosa campaña de
criminalización de la lucha por la tierra y del movimiento campesino
combativo.
Preparativos para un baño de sangre
Primero fue la mal afamada “operación Paz en el campo” deflagrada por
Ana Júlia Carepa, con respaldo de Tarso Genro y Luiz Inácio que
ya dejó un rastro de más de 13 muertes en el sur de Pará.
Enseguida vino presión directa de Gilmar Mendes por el cumplimiento
cabal e inmediato de más de un centenar de órdenes de reintegración
de “posesión” en favor del latifundio. Ahora se inician los preparativos
para un nuevo genocidio en la misma región de Eldorado dos Carajás,
donde hace 14 años las huestes del latifundio también pretendieron
ahogar en sangre la lucha campesina.
Traducciones:
Este endereço de e-mail está protegido contra spambots. Você deve habilitar o JavaScript para visualizá-lo.
|