El día 10 de diciembre, diversos habitantes de favelas, victimados
por la política de exterminio aplicada por este Estado en descomposición,
se reunieron frente al Tribunal de Justicia de la capital para denunciar
los crímenes de las antiguas y de las actuales gerencias de turno
contra el pueblo en los barrios pobres y favelas de Rio de Janeiro.

Márcia, acima, e José Luiz, abaixo,
são exemplos de luta contra os crimes do Estado

En la ocasión, un grupo formado por habitantes de las favelas de Acari,
Providencia, Parque Unión y comunidades de la Baixada Fluminense, se
agrupó en la puerta del TJERJ para protestar con carteles, pancartas
y muñecos – que representan los procesos judiciales o precatórios*
de las víctimas de la violencia promovida por el Estado, que se encuentran
intocados hace años en las gavetas de la sede regional de lo que algunos
insisten en llamar de "justicia".
El reportaje de AND estuvo en el local y recogió testimonios de personas
que, aún bajo amenazas, resisten bravamente y no hesitan al apuntar
los verdaderos enemigos del pueblo. Una de esas personas es Márcia Honorato,
de 39 años, ex habitante del municipio de Queimados, en la Baixada Fluminense,
que corajosamente denunció los policías que participaron de la
masacre de la Baixada. En la ocasión, día 30 de marzo de 2005,
decenas de policías recorrieron las calles de la región disparando
contra todos los que cruzaran su camino. En total, 29 personas fueron muertas,
incluyendo mujeres, ancianos y niños.
"Yo trabajaba en un centro espiritista en Queimados, cuando varios policías
del mismo batallón llegaron en la calle tirando contra todo el mundo
que estuviera pasando. Mataron varias personas. El episodio se quedó conocido
como la Masacre de la Baixada. Fue ahí que yo y algunos amigos de la
región nos juntamos e hicimos este movimiento para denunciar los policías
que participaron de la matanza. Enseguida, aparecieron varias otras víctimas
de violencia policial de diversas regiones para juntar fuerzas con nosotros.
Hasta que, el día 31 de marzo de 2006, un año después
de la masacre, yo sufrí un atentado a tiros, pero sobreviví.
Después de eso aconteció de todo. Policías pasando en
la puerta de mi casa, intimidándome, colocando arma en mi cara. Hasta
que un día ellos me abordaron, me dieron un tiro en el pie e invadieron
mi casa. Fue entonces que yo me mude, perdí mi casa, perdí mi
empleo, perdí todo. Pero me quedo tranquila porque sé que todo
eso fue en nombre de esa lucha. Lo que me deja más triste es que después
de todo lo que pasé para denunciar esos asesinos, ellos continúan
sueltos y trabajando en la 55ª DP. El Ministerio Público dice que
yo tengo que sacar foto para probar. Yo soy quien tiene que fotografiar, no
el MP, que probablemente también quiere verme muerta. Nosotros ya tuvimos
las bajas del compañero Oséias y de dos amigos de él,
asesinados el día 23 de marzo de 2009. Ellos eran envueltos con la lucha
por la tierra en el municipio de Nova Iguaçu y fueron muertos por un
grupo de exterminio formado por policías de la 20° BPM y 56ª DP,
que ellos tuvieron coraje de denunciar. Es una cuadrilla institucionalizada.
No resuelve denunciar, porque la diligencia para prender los asesinos, van
a ser ellos mismos que la van a recibir. Uno de los asesinos de la masacre
de la Baixada, un ex policía llamado Fabiano, fue absuelto. Lo curioso
es que él es amigo del juez del caso y su mujer trabaja para ese juez. ¿Si
eso no es formación de cuadrilla, qué lo será? Por eso
todos nosotros resolvemos venir aquí para la puerta del fórum,
para cobrar solución para los procesos que están enterrados aquí sin
desenlace. ¿Qué justicia es esa que ataca los pobres y
protege los ricos, que ataca la mayoría y defiende la minoría?
Queremos mostrar con esta vigilia que el poder judicial y las policías
forman una cuadrilla criminal en potencia."
Otro que compartió con nuestro reportaje su antigua trayectoria de
denuncia de los enemigos del pueblo fue el habitante de la favela de Acari,
José Luís Faria da Silva, padre del niño Maicon, de 2
años y 6 meses, asesinado el día 15 de abril de 1996, por policías
del 9° BPM.
En el proceso, los PMs inclusive son tratados como víctimas, ya que
el crimen fue registrado en la comisaría como "auto de resistencia".
O sea, los policías, la "justicia" y las gerencias de turno, hace 13
años, alegan que el hijo de José Luís, que completaría
15 años de edad en 2009, murió intercambiando tiros con la PM.
"Infelizmente se ha convertido en una práctica normal la PM colocar
como auto de resistencia cualquier muerte de jóvenes en comunidades.
Eso es una forma de que esos asesinos lleguen a la comisaría y que aún
se pasen por víctimas. ¿Por qué el Estado tiene dinero
para hacer tantas obras y no tiene para los precatórios de víctimas
de la policía? En vez de eso, ellos producen más víctimas
en las favelas, colocando esa policía corrupta en la comunidad. La mayor
parte de las operaciones que acontecieron en el complejo de Acari en los últimos
4 meses ni siquiera eran del conocimiento de la secretaría de seguridad
pública. Eran operaciones clandestinas, sólo para agredir habitantes
y achacar traficantes. Llegaron al punto de entrar en una casa de familia,
expulsar los padres del local para que molesten la hija de 14 años de
la pareja. Los niños de Acari están aterrorizados. Cuando la
PM llega, no tienen para donde correr. Ahora ellos usan llave maestra para
invadir barraco, de tanto que la población denunció las puertas
siendo forzadas. Pero de nada sirve. Ellos siempre encuentran una manera. En
la última operación entraron en la casa de un trabajador y llevaron
su aguinaldo, ropa y papeles personales. Para el Estado, todo el mundo aquí es
traficante de drogas. Yo estoy vestido como presidiario, porque la realidad
es que nosotros estamos presos en Acari. Es como un alojamiento de esclavos.
No podemos salir porque quien manda no deja. Ahora quieren colocar UPP [Unidad
de Policía Pacificadora] en Acari también. No dan educación,
no dan salud, no dan nada para el pueblo, ¿y ahora quieren colocar la
policía en la comunidad para vigilarnos? La gran verdad es que el Estado
está queriendo pasar su imagen de asesino para la de respetador. Quiere
hacerse pasar por alguna cosa que no son. O ellos entran en la favela robando,
o entran matando, o las dos cosas. La PM sirve para ser conductora de la ley,
no ejecutora, porque que si va a ser así, en la favela nadie necesita
más contar con la judicatura, con esa cantinela de justicia, si es la
PM que llega en la favela, juzga y mata inocente, delincuente y quien más
esté en frente."
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*Precatorio: requisición de pagamento de
determinada cuantía
a que la Hacienda Pública fue condenada en proceso judicial.
Traducciones:
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