|
|
| Pueblo griego intensifica guerra contra sus enemigos |
|
|
|
| Hugo R C Souza | Traducción Enrique F. Chiappa | |
|
Los banqueros, los jefes de las potencias de la Europa en agonía y la gerencia títere de Atenas no consiguen dormir tranquilos. Atormentándolos, existen dos certidumbres. En primer lugar, aunque los trabajadores griegos se doblegasen ante las medidas de apriete salarial exigidas por Alemania y por Francia y ejecutadas con rigor por el gobierno George Papandreou, aún así las perspectivas para las oligarquías financieras e industriales de la Europa del capital no serian exactamente animadoras, teniendo en cuenta que cortar salarios, reducir drásticamente los gastos públicos y meter la mano en jubilaciones no es exactamente lo que la profilaxis capitalista recomienda como laxante para sus crisis de superproducción. De ahí la desesperación apenas contenida de la jefe alemana Angela Merkel, que reconoció en voz alta: "no hicimos nada más de que ganar tiempo".
En segundo lugar, aunque no menos importante, está la certeza comprobada por las bombas, enfrentamientos y barricadas – finalmente, por la brava e inquebrantable resistencia de los trabajadores a las maniobras de sus enemigos – de que el pueblo griego no irá a aceptar ser vilipendiado aún más, no va a conformarse en pagar el pato del esfuerzo para "ganar tiempo" ahora emprendido por este capitalismo moribundo. Se suceden las protestas, marchas, ocupaciones, huelgas generales y demás actos de repudio a la ofensiva de cuño fascista orquestada por los poderosos contra las masas. Las confrontaciones, más o menos organizadas, parten de distintos grupos, más o menos representativos de las verdaderas aspiraciones del proletariado y de los campesinos, de los comunistas comprometidos con la radicalización de la lucha de clases a los anarquistas menos consecuentes y sindicatos con direcciones oportunistas, cuyo objetivo mayor es calificarse para participar de futuras farsas electorales. En este primer momento de fuertes ataques al pueblo, lo más importante es que las calles estén tomadas por las masas combativas e insubordinadas a los dictámenes de los poderosos, aunque poco organizadas, de que la clarificación exacta en cuanto a las tentativas de instrumentalización de toda su revuelta por fuerzas sin comprometimiento revolucionario. Es de esta forma que el pueblo griego viene radicalizando las protestas contra el paquete "anti crisis" que la gerencia griega quiere hacerles tragar. Ya impuso al capital cuatro huelgas generales desde febrero y viene promoviendo retumbantes y violentas acciones contra las instituciones de la burguesía parasitaria, como el ataque a bomba contra el tribunal de la ciudad de Tessalônica, el día 14 de mayo, y la explosión un día antes, el día 13, en la puerta de la prisión de Korydallos, la mayor de Atenas. En contraataques en la forma de contrainformación, el monopolio internacional de la prensa viene moviendo una campaña de difamación contra el pueblo griego en lucha, predicando la resignación frente a las medidas draconianas contra las clases populares delineadas por los ricos y condenando la onda "de violencia" en Grecia, a fin de insuflar la represión. Los medios de comunicación y los gerentes griegos vienen haciendo sensacionalismo encima de la muerte de tres bancarios que se sofocaron en la agencia en que trabajaban durante la huelga general del día 5 de mayo, después del edificio haber sido tomado por el fuego y por el humo. Sobre este episodio, usado por los enemigos del pueblo para denegrir su levante, un funcionario del propio banco divulgó en carta abierta informaciones que exponen quien verdaderamente necesita ser responsabilizado por los muertos: "La gerencia del banco prohibió taxativamente que sus empleados abandonasen el local de trabajo hoy [5 de mayo, día de la huelga general] – a pesar de ellos haberlo pedido desde las primeras horas de la mañana –, obligó los empleados a cerrar las puertas y reiteró que el edificio tendría que ser cerrado durante todo el día, todo por teléfono. Ellos también bloquearon el acceso a la internet para evitar que los trabajadores se comunicasen con el exterior". Los tres muertos habían sido amenazados con el despido sumario [el gobierno griego facilitó los despidos sin justa causa y sin indemnizaciones] si no fueran a trabajar. En un comunicado proveniente de Grecia, de autoría indefinida, pero certero en sus observaciones, la voz de las masas se hace oír en la constatación de que la lucha de los trabajadores griegos es la lucha de todos los pueblos del mundo, una vez que todo indica que ellos vienen siendo tomados como cobayas de una amplia ofensiva de precarización que el capital cada vez más agonizante puede exigir de las autoridades y gerencias políticas de todo el mundo. "Los y las que somos y que estamos aquí para inventar la resistencia contra la onda de fascismo que nos imponen, necesitamos de la solidaridad de cada uno y de cada una, de todos y todas en Europa y en el mundo que sean compañeros y compañeras. Se trata de nuestra vida, de nuestra dignidad, de vuestra vida y de vuestra dignidad".
Traducciones: Este endereço de e-mail está protegido contra spambots. Você deve habilitar o JavaScript para visualizá-lo.
|
Marx & Engels |
| Nº 89, maio de 2012 |
| Edición en español |