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Início arrow Edición en español arrow nº 35, julio de 2007 arrow Entrevista: Vera Malaguti Batista - Demencia, anarquía y Estado policial
Entrevista: Vera Malaguti Batista - Demencia, anarquía y Estado policial PDF Imprimir E-mail
Entrevistadores: José Ricardo Prieto e Igor Chaves   

Traducido por Enrique F. Chiappa

La socióloga Vera Malaguti Batista es maestra en Historia Social por la Universidad Federal Fluminense, Doctora en Salud Colectiva por la Universidad Federal de Río de Janeiro, Profesora de Criminología, de la Universidad Cándido Mendes y Secretaria general del Instituto Carioca de Criminología.

En esta oportunidad, la Dra. Vera depone sobre la actual situación de crecientes y constantes ataques del aparato represivo del Estado a las poblaciones empobrecidas de las grandes ciudades, particularmente en Río de Janeiro, donde se efectúa la "limpieza" de la ciudad para los Juegos Panamericanos.

Ha habido una apropiación y uso del dolor e los padres, la explotación del dolor para la producción de de mudanzas penales. El ejemplo más reciente es el caso trágico del niño João Hélio Fernández. Cuando me refiero a este caso tengo que explicar que hay tragedias en las dos puntas: con la familia de la víctima y con las familias de los que lo mataron.

Lo que se ha denominado de "populismo criminoso" es la utilización de las emociones del discurso de la víctima. Quien hace los cambios en la legislación penal no son más los juristas, ni los criminólogos, mas la gran imprenta trabajando la utilización intensiva del dolor de las víctimas.

Mercaduría: el pánico

Así siendo, esas víctimas comienzan a proponer cambios en el sentido de un endurecimiento en las penas y en la represión. Un fenómeno justo, un dolor legítimo (sentimiento de madre, de familia), se acaba tornando un buen mecanismo político para conseguir colocar cosas inexistentes anteriormente. Es algo mucho más perverso, ya que los padres que acaban de perder el hijo están en un estado emocional muy malo y, al mismo tiempo convencidos de que es necesario hacer alguna cosa inmediatamente.

Ese modelo comenzó a aparecer en la imprenta después del asesinato de Daniela Perez (hija de la autora de novelas de la Globo, Gloria Perez). Y acontece siempre que las víctimas son blancas, de la "clase media". Talvez, si nosotros tuviésemos conversado con los parientes de esas 17 personas asesinadas en la Vila Cruzeiro, las propuestas de ellos serían diferentes.

Voy dar un ejemplo para destacar eso: en Argentina hay un padre de víctima que quiere ser candidato a presidente. Claro que su plataforma es la de un endurecimiento punitivo.

Esa es una estrategia del capitalismo central de hacer control social de la juventud por medio de la punición, de la pena y también por el control de la mano de obra que está sobrando, de poblaciones que están sobrando, de poblaciones que no tienen otro proyecto, apenas el penal. La asociación del poder punitivo en el control del ejército industrial de reserva oscila de acuerdo con la ocasión. En períodos que sobran brazos, el derecho penal y el poder punitivo tienen que ser más truculento. En contrapartida, cuando falta brazo, aparecen los discursos liberales.

Lo que encuentro interesante es como ese proyecto se expandió a partir del neoliberalismo, la internacionalización de la voluntad de punir, o sea, de la subjetividad.

Los grandes medios de comunicación trabajan eso todo el tiempo, las emociones de las personas. Hasta tuvo una trágica discusión académica y, como pívot, un artículo de Renato Janine Ribeiro, director de avaluación de CAPES* (fundación vinculada al ministerio de educación), publicado en la Folha de San Pablo. El defendía que no bastaba pena de muerte y que tendría que haber más sufrimiento y dolor. El defendía la emoción del linchamiento.

Ahí viene la pregunta: ¿para que sirve la academia si no es para hacer una reflexión fuera de ese censo común criminológico?

Los intelectuales que antes eran críticos, hoy son especialistas en seguridad pública, tienen un contrato con sus ONGs, por donde ingresan en la asistencia social del Estado. De veinte años para aquí esa política punitiva fue destilada gota a gota en la novela, en el intervalo, en el fútbol, que las personas están empeñadas en creer que solamente la pena va resolver la conflictividad social brasileña.

Hemos percibido hasta movimientos sociales exigiendo ese tipo de punición La Academia está pasando a ser un mercado de consultoría para los gobiernos estaduales. Las personas que hace 30 años defendían la anti truculencia hoy piensan con respecto al "caveiron" (vehículo blindado de la Policía Militar de Río de Janeiro) entrar en la favela , como un caso técnico.

La policía sabe mejor de que nadie como realizar estas acciones. Ella es firme en esos papeles. Los trabajadores de la seguridad pública, de las policías, que tienen un origen semejante a de los "enemigos" que están enfrentando, también están siendo tirados en un proceso de barbarie. El 30 de mayo murió un teniente de la policía, aquí en Santa Tereza. Un teniente es un profesional de la policía que recibe todo una inversión en formación. ¿Como es que él puede estar tan vulnerable en una operación corriente?

Los familiares de los trabajadores de la seguridad pública son llevados a pensar que la policía más armada, más truculenta, va ser fortalecida. Nunca murió tanto policía como actualmente.

Asesinato ahora de estrés

En una entrevista, el gobernador Sergio Cabral defiende la truculencia por la truculencia, por que la operación en la Vila Cruzeiro, por ejemplo no tiene sentido ni para la seguridad pública ni para el combate al "tráfico de drogas".

Ahí él dice: "no, nosotros tenemos que enfrentar". Cinco escuelas de la región están cerradas hace más de un mes. Es un campo de concentración. ¿Para que eso? Ya vi las principales autoridades de seguridad pública de Río de Janeiro hablando de las bajas como si fuese un pesar, o sea como si el exterminio fuese un "estrés". Querría ver estrés en Leblon, barrio donde el gobernador vive. Es un local lleno de personas que cometen infracciones desde el uso de drogas al no pagamiento del impuesto de renta. Querría ver un tipo de operación en Leblon donde el comercio tuviese que cerrar, que las escuelas todas cerrasen, que muriesen 17 personas en un mes. ¿Inconcebible, no es?

Entretanto, al ser indagado sobre la idea de no tornar más crimen el uso de drogas, el gobernador se dice favorable. Lo interesante es que él dice que es contra la acción anti droga, pero mientras existir él va ser lo más duro posible. Es el mantenimiento de la orden esclavista. La impresión que yo tengo es que la Zona Sul de Río gusta de truculencia.

Todo empeoró desde que el gobierno Marcelo Alencar, después en el de Garotiño, en el gobierno Benedita, después el de Rosiña y ahora con Sergio Cabral con la política de truculencia. Yo me horrorizo con esa cosa que comenzó en los años 80 que es la diseminación de esa cultura punitiva. Esa subjetividad legitima la política de expansión del poder penal del neoliberalismo, que es el control social por la fuerza de los grupos.

En USA los perseguidos son los latinoamericanos, los "afro-americanos" los árabes. En Europa, son los inmigrantes ilegales y en nuestro caso es la misma clientela de siempre.

Seña: más rigor

La lógica del sistema penal es básicamente esa: selectividad de las clases "peligrosas". Con eso se acabó colocando leña en la estrategia principal del control del neoliberalismo: más rigor. La truculencia en eses años todos produce un barbarismo de la policía, siendo ella obligada a jugarse contra una comunidad para matar y, por otro lado, servir para los políticos aparecer.

Es la piel de esos policías que están en el frente y no los "policiólogos" ni los políticos que quieren trabajar el dolor como mercadería política. La truculencia pasó a ser una mercadería vendida por los candidatos que disputan quien consigue matar más.

La "izquierda" se apartó de las clases populares, de la periferia. Ella pasó a tener un discurso para la pequeña burguesía, un discurso moral. Dejó de percibir lo que está aconteciendo y está hablando sola. Ellos no suben el morro.

Hay un proyecto notorio de limpieza social, creando así una isla de la fantasía. Deja una parte de la ciudad lustrosa. Entonces, el PAN es un gran momento de una "pacificación truculenta", que no va funcionar. ¿Ese cotidiano creado en la Vila Cruzeiro puede hacer bien para la actual generación de crianzas?

Esa cultura de la truculencia se descoló hasta de la perspectiva de un resultado práctico. En la visión de ellos tiene que haber enfrentamientos ¿pero por que? ¿Mejoró? Todos los periódicos han divulgado que los índices de incidentes aumentaron. Se creó un mecanismo de neutralización síquica en que las personas no se preguntan "¿para que matar tanta gente?"

Estrategia imperialista

Nosotros experimentamos una política de seguridad pública guiada completamente por la política estadounidense, por la transformación de la resolución de conflictos urbanos en guerra. Esa política trata el adolescente infractor como si fuese un enemigo. Eso significa potenciar el derecho penal del enemigo, una estrategia para eso parece algo natural, una tendencia de la derecha explosiva mundial. Tiene elaboración teórica, tiene escuelas de policía entrenando y tiene especialmente venta de equipamiento. Desde armamento y consultorías policiales hasta esposas electrónicas, blindaje.

Esas medidas tienen como finalidad contener el crecimiento del ejército industrial de reserva. Antes en el liberalismo, en un momento, había la ilusión de pleno empleo. Hoy no da para todo el mundo. Se cierran las fronteras de Europa, se coloca un muro entre Israel y Palestina. La pobreza está siendo emparedada, incapacitada de se dislocar. Esa misma lógica es aplicada a las ciudades. La periferia es transformada en campo de concentración, donde las personas no tienen derecho. La política criminal de drogas sirve justamente para mantener la guerra encendida todo el tiempo.

Del otro lado hay un modelo "Barra de Tijuca", que es la sociabilidad del shopping. Este fascismo es notorio. Esa es una estética de protección. Así la muchachada de la "clase media", "clase media alta" también va teniendo una vida de acuario en que el único contacto que ella puede tener con la realidad es por intermedio de un asalto, hurto, secuestro. Fuera de eso ella va de su automóvil para casa, a los establecimientos comerciales, lo que hace con que la realidad sea más pavorosa.

El proyecto principal en eso todo es el control de la energía juvenil, impidiendo su circulación, su mejor comprensión de la realidad. A pesar de esa política, la juventud siempre resiste. Ella acaba yendo intuitivamente a la zamba, se organiza en movimientos estudiantiles.

Por medio de la onda punitiva el sistema de control social tiene varios mecanismos: la prisión en expansión, la que empareda, la que propone el mismo aislamiento del siglo XIX; las medidas alternativas que van capilar en vez de discriminar donde se expande el poder penal ; la transformación de la periferia en campo de concentración, sea favela, sea periferia de San Pablo, sea Baixada Fluminense, sea Palestina, sean los barrios africanos y árabes en Europa; la "medicalización" en masa y la vigilancia (cámaras, etc.), todo eso tiene un lucro enorme. Un sector económico que se está expandiendo sin contar el control ideológico que se mantiene eficiente. Entonces lo que costura todo eso es la internacionalización subjetiva de la barbarie.

Fascismo declarado

Una imagen del noticiero me llamó mucho la atención. Acontecía en un hotel de Copacabana un encuentro internacional de comisarios de la INTERPOL. El local estaba súper vigilado, con helicóptero etc. El periodista preguntó para una moradora lo que ella pensaba de todo ese aparato. Ella responde: "tendría que ser así todos los días". Las personas no se dan cuenta de que una ciudad que precisa de tanto policial, helicóptero, tanque para dar alguna seguridad significa que alguna cosa está errada. Gastar mucho con seguridad pública es identificador de conflicto social mal resuelto por otras instancias. Cuando se tiene un Estado policial es por que se distorsionó todo. ¿Que está aconteciendo para que se tenga que administrar la lucha de clases por ese medio policial? Es un fascismo declarado.

Sin embargo, la prisión es siempre selectiva. La primera prisión brasileña era la prisión que tenia 95% de esclavos. Todavía existe el espectáculo de la ejecución. El señor todavía está siendo investigado y ya esta siendo filmado. Es todo un aparato para legitimar el poder penal.

Cuanto más justa una sociedad, capaz de florecer los lazos fraternos, menor es la necesidad del poder punitivo.

¿Que acontece por tras de esas operaciones de la Policía Federal? Nosotros no sabemos. Lo que sabemos es que nadie va preso. Siempre cuando hubo escándalos como ese en Brasil, eran puntuales, no mudaban la estructura. La figura del bode expiatorio va ser siempre utilizada en esas operaciones, muchas veces personas desconocidas en la opinión pública, otras sin ningún vínculo efectivo y son absueltos. Lo que importa es el espectáculo, sin precisar mostrar conclusión.


*La Dra. Vera Malaguti se refiere al artículo Razón y sensibilidad , de autoría de Renato Janine Ribeiro, publicado en la Folha de San Pablo en 18 de febrero de 2007. En el referido artículo, el autor dice textualmente: si no defiendo la pena de muerte contra los asesinos, es apenas por que pienso que es poco. No paro de pensar que deberían tener una muerte hedionda, como la que inflingieron al pobre niño. Imagino suplicios medievales, aquellos cuya arte consistía en prolongar al máximo el sufrimiento, en retardar la muerte. Todo el discurso que conozco, y que en larga medida sustento, sobre el Estado no deber se igualar al delincuente, no deber matar personas, no deber imponer sentencias crueles ni torturas -todo eso entra en jaque, para mi delante del dato bruto que es el asesinato impiedoso"
 
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